Políticas de investigación y formación de investigadores en la Facultad de Ciencias Humanas (UNSL): propuestas y desafíos.

Research policies and research training in the Facultad de Ciencias Humanas (Universidad Nacional de San Luis): proposals and challenges


Zulma Perassi; Silvia Gioia; Roberto Araya Briones; Emilio Seveso Zanin; Mariela Ávila
(zperassi@gmail.com- silviagioiak@gmail.com- araya.briones@gmail.com- emilioseveso@hotmail.com- mila2706@hotmail.com)
Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional de San Luis. Argentina.


Resumen

A partir de un balance de diversas instancias de debate y experiencias ocurridas durante el período 2013-2015, el presente trabajo propone mapear la situación actual de la investigación en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de San Luis. La producción se organiza en cinco secciones que recorren: 1) algunos obstáculos estructurales en las vías de formación de investigadores; 2) la sistematización de los resultados de la "Primera Jornada de Encuentro de Docentes, Investigadores, Estudiantes y Graduados de Investigación" (año 2013); 3) algunos datos que procurar informar sobre la situación actual de la investigación en la FCH; 4) la sistematización de las discusiones desarrolladas recientemente en la "II Jornada de Investigación en la Facultad de Ciencias Humanas" (año 2015); y finalmente 5) ciertas acciones que están en marcha, promovidas por la Secretaría de Ciencia y Técnica - y por otras unidades de gestión de la Facultad-, con el fin de potenciar el fortalecimiento de la investigación. Al ofrecer información para la reflexión y discusión en el seno de la comunidad académica, se procura poner en debate la política de investigación y la formación de los investigadores que se desarrollan en este ámbito específico de la educación superior, afirmando el lugar relevante que poseen las Ciencias Humanas y Sociales.

Palabras clave: Universidad - Políticas de investigación - Formación de investigadores


Abstract
The aim of this work is to present the current research situation in the Facultad de Ciencias Humanas (FCH) at the Universidad Nacional de San Luis (UNSL) taking into account the results obtained from several instances of debate and experiences carried out during the period 2013-2015. The article is organized into five sections: 1) structural obstacles in research training; 2) outcome from the Primera Jornada de Encuentro de Docentes, Investigadores, Estudiantes y Graduados in the FCH (2013); 3) description of the current research situation, emphasizing some challenging dimensions; 4) outcome from the Segunda Jornada de Investigación in the FCH (2015); and 5) current actions promoted by Secretaría de Ciencia y Técnica and other offices in the FCH, which aim at strengthening the research activity. By presenting the academic community with information for reflection and discussion, we intend to put forward the current research policies and research training in this particular area, thus reaffirming the relevant position of the Humanities and Social Sciences at the university level.

Keywords: University - Research Policies - Research Training


Introducción

El presente artículo propone un mapeo del estado actual de la investigación en la Facultad de Ciencias Humanas (FCH) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), procurando un balance de experiencias e instancias de debate abiertas durante el período 2013-2015. El cuerpo del texto constituye, en este marco, una resultante de diversos procesos colectivos, emergente de jornadas de trabajo, investigaciones y análisis que han tomado lugar en la unidad académica referida. La sistematización y difusión de los resultados convoca la escritura de estas páginas, que exceden en principio a quienes figuran como parte de su autoría(*). Huelga decir que la elaboración de este texto procura abrir la reflexión y discusión sobre las políticas implementadas y los procesos formativos en el seno de la comunidad académica. Desde esta perspectiva, afirmamos el lugar específico y central que deben ocupar los aportes de las Ciencias Humanas y Sociales, como así también la importancia de la circulación del conocimiento sobre las prácticas educativas e investigativas, tanto a nivel local como nacional.

El texto está dividido en cinco secciones. En la primera, se reflexiona sobre algunos obstáculos en las vías de formación de investigadores que pueden contribuir a la apertura de la discusión iniciada en estas páginas, permitiendo comprender algunas micro-políticas desplegadas durante los últimos años en la institución. En la segunda parte, se ofrece la sistematización de los resultados de la "Primera Jornada de Encuentro de Docentes, Investigadores, Estudiantes y Graduados de Investigación" realizada en el año 2013, que constituyó una instancia reflexiva fundamental para impulsar diversas políticas de fortalecimiento y diversificación investigativa. En la tercera sección, se presentan algunos datos estructurales, actualizados hasta el primer semestre del año 2015, que permiten constatar el proceso de mejora iniciado, rescatando las dimensiones problemáticas que persisten hasta la actualidad. En el cuarto apartado, se recuperan las discusiones desarrolladas durante la "II Jornada de Investigación en la Facultad de Ciencias Humanas", sistematizando a partir de la voz de los participantes -docentes de la FCH, graduados y estudiantes- las principales fortalezas, debilidades y problemáticas que afectan a la investigación hoy. Finalmente, en el último punto, se identifican algunas de las acciones promovidas recientemente por la Secretaría de Ciencia y Técnica, así como por otras unidades de gestión académica, con el fin de potenciar la investigación en la Facultad. En todos los casos, la información corresponde a sistematizaciones colectivas producidas durante jornadas de trabajo, así como a datos proporcionados por diversas dependencias de la universidad (1).


1. Micro-políticas de Formación de Investigadores

Una de las prácticas centrales que configuran la cultura académica en las universidades argentinas es la investigación, atravesada y regulada por lineamientos tanto nacionales como internacionales que marcan las reglas de juego en el campo. En la FCH el corazón de la actividad -y uno de los ámbitos principales para la formación de investigadores- está constituido por los proyectos de investigación. Una de las razones por las que esta situación persiste está relacionada con las reformas políticas propiciadas en la década de los ´90. Las mismas buscaron incentivar y aumentar la cantidad de investigadores y equipos en función; y, como sabemos, estos objetivos fueron cumplidos ampliamente en una escala cuantitativa. Sin embargo, como señala Wainerman & Di Virgilio (2010), implicaron poner "el carro delante del caballo", al priorizar la conformación y generación de proyectos por sobre la formación. Parte de los problemas que afrontan actualmente las universidades en el ámbito de la investigación (y la UNSL no es la excepción) es consecuencia de estos procesos, igualmente fundados en las relaciones de fuerza entre las políticas académicas vigentes, los espacios de competencia implicados y las prospectivas de la acción.

En la actualidad, existen varias vías para llegar a ser un investigador. Entre las principales, es posible destacar la participación en proyectos, la formación desde el posgrado y la carrera nacional. Pero en muchos casos, persiste la creencia que el sólo hecho de ser integrante de un proyecto acreditado puede generar automáticamente -y casi por ósmosis- la figura del docente/investigador. Lejos de constituir la regla, el ámbito de los proyectos debería ser reconocido sólo como el inicio de un largo camino de formación que toma lugar junto a colegas con diferentes niveles y horizontes de trabajo. De hecho, muchas veces (tanto en los procesos de conformación de equipos como en las instancias de evaluación institucional) el dato ponderado es el número de investigadores por proyecto antes que la formación, quedando este proceso a cargo de cada integrante y lográndose por "otras vías".

Así, además de la formación en y desde los proyectos, en Argentina existen otros dos caminos relevantes por los que transita la formación de investigadores. La primera es el posgrado, a través de Maestrías y Doctorados, y la segunda es el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Para ambos casos es posible observar obstáculos y dificultades en la FCH.

En relación a la primera de las mencionadas vías, diversos autores (Wainerman & Di Virgilio, 2010; Mancovsky & Moreno, 2015) sostienen que muchos investigadores logran formarse efectivamente desde el posgrado, sustentando esta experiencia en el desarrollo de sus trabajos de tesis. Así, durante largo tiempo, la formación de investigadores se ha sostenido en una premisa como la siguiente: "a investigar se aprende investigando". Pero como ya sabemos, realizar estos trayectos no configura necesariamente investigadores, como tampoco realizar cursos de metodología de la investigación. A lo expuesto, se suman otras dificultades también conocidas y estudiadas. Muchas veces la realización de una tesis supone un trabajo solitario, a lo cual se suman las espinosas condiciones laborales de la docencia, la carga horaria y otras actividades académicas, así como los condicionantes económicos y personales. Todo esto dificulta la finalización de los trayectos de posgrado. Se agrega, además, la débil conexión entre proyectos de investigación y las escasas redes nacionales/regionales que impulsan la formación desde la Facultad.

Independientemente de la institución en la que realicen sus trayectos de posgrado, los docentes de la unidad académica también participan en equipos de investigación, razón por la que sus tesis suelen enmarcarse en proyectos colectivos. Ahora bien, muchos temas no presentan una articulación genuina o están débilmente asociados con aquellos. Más aun, generalmente y aunque no sea explicitado, los planes de trabajo individuales suelen ser réplicas de los diseños de las tesis de posgrado. En parte, esto se debe a un sesgo en el accionar derivado de los diseños institucionales vigentes. Una de las llamadas micro-políticas de la Facultad, que busca incentivar la formación investigativa, es el acceso a becas. Un requisito para su obtención es el desarrollo de un "plan de trabajo" con aportes singulares al proyecto colectivo en el que se inserta el postulante. Esto produce muchas veces una disyunción entre los objetivos institucionales de las becas (enmarcadas en proyectos colectivos) y los objetivos propuestos en los planes de trabajo (orientados desde propósitos individuales). Resulta necesario preguntarnos si este punto es explicitado o discutido por los becarios y directores; ¿cuáles son los aportes de cada plan de trabajo/tesis a la producción del proyecto colectivo? y, al mismo tiempo, ¿cuáles los aportes de ese proyecto a la formación de cada investigador? Esta disyunción es una debilidad que obstaculiza la sinergia necesaria para la producción de conocimientos y la formación de jóvenes investigadores en la FCH.

La tercera vía por la que usualmente transita la figura del investigador es la carrera del CONICET. Si bien éste constituye en principio un camino paralelo a los anteriores, que no depende de las unidades académicas universitarias, también logra articularse con ellas, al demandar el desarrollo de un proyecto de investigación acreditado, así como procesos de formación de becarios, dirección de tesis, conformación de equipos, entre otras. Esta línea recibe escasa difusión en la FCH, volviéndose casi invisible para la institución e incluso para muchos colegas. Son muy pocos los estudiantes y docentes que acceden y desean participar como becarios del CONICET, proyectando su inserción en la carrera de investigador. En otras Facultades del país, ésta es una de las principales vías. Por lo tanto, esto plantea ciertas preguntas, entre ellas ¿por qué existe esta situación en la FCH?, ¿deberíamos fomentar más la incorporación de becarios en CONICET? Antes que una inmediata respuesta afirmativa o negativa, sostenemos la relevancia de abrir un debate genuino en torno a estas preguntas, convocando a un diálogo entre docentes, investigadores, estudiantes y las unidades académicas afectadas.

Finalmente, dentro de este complejo escenario, vale destacar que aún es poco considerada la iniciación de jóvenes desde el grado en los procesos de formación para la investigación. Si bien algunos de ellos participan en equipos de trabajo, como pasantes o becarios, no existe un perfil específico orientado desde las carreras. Esto alerta sobre las políticas universitarias vigentes, sobre todo en materia de difusión e instrucción, ya que todavía son muy pocos los interesados y convocados.

Éstas son solo algunas de las principales micro-políticas y vías de avance en la formación de investigadores en la FCH. En los siguientes apartados, se propone un recorrido desde experiencias de jornadas de trabajo y análisis de datos que permiten historizar los cambios y problemáticas principales que se han estructurado durante los últimos tres años.

2. Una mirada retrospectiva

La Primera Jornada de Encuentro de Docentes, Investigadores, Estudiantes y Graduados de Investigación, "La investigación en la Facultad de Ciencias Humanas: desarrollo, intercambio y circulación de conocimiento" fue realizada en el mes de junio de 2013 y organizada por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Facultad. Los objetivos principales que enmarcaron su desarrollo fueron: a) el intercambio y la socialización de conceptos, metodologías y prácticas relacionadas con la investigación, y b) la promoción de los sistemas de becas y pasantías, en torno a un panel de pasantes y becarios que expusieron testimonios sobre su experiencia al investigar. En función del trabajo grupal de los participantes, fue posible conformar un "mapa de investigaciones" para visualizar: las áreas temáticas en desarrollo dentro de la FCH, sus áreas de vacancia y las fortalezas/dificultades de la actividad. A continuación, proponemos repasar cada uno de estos tópicos para enmarcar el escenario de discusión emergente. A su vez, esto permitirá comprender algunas de las principales transformaciones que desde entonces sufrió la política de fortalecimiento y diversificación investigativa.

En relación a las temáticas abordadas hasta entonces, se detectó que la mayor cantidad de proyectos (50%) refería a la Universidad en sus diversos aspectos: académicos, prácticas discursivas, formación docente, etc. Esta situación fue entendida como beneficiosa ya que la orientación de estudio hacia la institución permitía (re)conocer el carácter formador de la universidad y reflexionar sobre sus dinámicas. Sin embargo, también fue juzgada como adversa, constitutiva de cierta "endogamia". De acuerdo con la evaluación realizada por los participantes, esto alejaba a la unidad académica de su función social, generadora de conocimiento para y con la sociedad, al tiempo que evidenciaba cierta dificultad para establecer redes de investigación a nivel regional, nacional e incluso internacional. Por otro camino, ciertos objetos de estudio referían al Sistema Educativo Provincial (nivel medio, primario y educación especial) (35%), así como a los discursos sociales y los medios de comunicación vinculados a la ciudadanía (15%).

Entre las áreas de vacancia identificadas surgieron como relevantes las siguientes: Educación Inicial en sus dos niveles (jardín maternal y jardín de infantes), las Didácticas en Educación Inicial, Derechos Humanos, Educación Popular, Arte, Educación Especial, nuevas TICs, Tecnología y Educación, desigualdad y marginalidad, violencia en las escuelas, problemáticas sociales, economía social y alternativa, historia social y económica de la provincia, vínculo universidad comunidad, articulación docencia/investigación/ extensión, articulación entre Educación y Comunicación, la investigación como objeto de estudio, la identidad del investigador, la articulación universidad/campos profesionales.

Las fortalezas detectadas por los participantes en relación con la tarea investigativa fueron, entre otras: la realización de cursos de extensión en el marco de los proyectos de investigación, la detección de temáticas emergentes, el fortalecimiento de la formación de los estudiantes a partir de su incorporación en proyectos, el avance en la construcción grupal del conocimiento, la buena calidad de datos relevados y amplias bases de datos secundarios, los reconocimientos, premios y créditos obtenidos, el logro de acuerdos y el compromiso de los miembros de los proyectos.

Finalmente, las dificultades manifestadas y compartidas fueron, entre otras: la precaria cultura investigativa de la FCH, la escasez de docentes con títulos superiores, la debilidad en los planes de estudio para la formación de estudiantes en la práctica investigativa, la desvinculación sociedad/universidad, la escisión entre investigación/docencia/extensión y los problemas para difundir las temáticas abordadas en el contexto.

Partiendo de estas referencias, los participantes propusieron algunas posibles alternativas orientadas a superar las dificultades. Entre ellas es posible destacar:

"        La revisión y el fortalecimiento de la formación metodológica en investigación.
"        El fomento del conocimiento del campo profesional, orientado a la investigación como práctica social.
"        La institucionalización de espacios de encuentro de investigación y/o la realización anual de jornadas que favorezcan la circulación del conocimiento al interior de la Facultad.
"        La importancia de propiciar el vínculo con proyectos de investigación de otras universidades, a nivel nacional e internacional.
"        La producción de un banco de datos emergentes de los sectores educativos/sociales/productivos que propicien nuevas líneas de investigación ligadas a problemáticas sociales.
"        El fomento del vínculo entre Extensión e Investigación con la función de Servicios, a fin de fortalecer la articulación Universidad/Sociedad.
"        La publicación de un anuario con los informes finales de los proyectos.

Partiendo de las anteriores referencias, a continuación puntualizamos en algunos datos estructurales que permiten visualizar el estado actual de la investigación en la FCH. Estos revelan, por un lado, ciertos desplazamientos temáticos en el tipo de proyectos y áreas abordadas, así como la composición actual de los equipos de trabajo y el resultado de la política de fomento a la investigación desde el desembolso de becas y pasantías.

3. Aproximación al estado de situación de la investigación en la Facultad de Ciencias Humanas

Proyectos de Investigación vigentes

A partir de la última convocatoria realizada en el año 2014, el mapa de investigación de la UNSL quedó conformado de la siguiente manera: el mayor número de proyectos corresponde a la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (26,9%); mientras que en orden descendente se sitúan las siguientes Facultades: Ciencias Físico, Matemáticas y Naturales (19,3%), Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (15,73%), Ciencias Humanas (15,22%), Psicología (9,64%), Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales (7,61%) y Ciencias de la Salud (5,6%).

Gráfico Nº1
Cantidad de proyectos vigentes en la UNSL












Fuente: Secretaría de Ciencia y Tecnología UNSL

De este modo, en el marco global de la Universidad, la FCH contribuye actualmente con algo más del 15% al total de proyectos en ejecución, ocupando un punto medio en términos comparativos, con un caudal semejante al que aporta la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias. Durante el año 2015, se registran en la unidad académica treinta (30) proyectos de investigación; 22 (veintidós) de ellos Consolidados (PROICO) y 8 (ocho) Promocionados (PROIPRO).

Un importante punto a destacar es que el mapa actual revela una ampliación de los campos de estudio. Esto indica un desplazamiento en comparación al diagnóstico del año 2013, cuando la mayoría de las investigaciones se orientaba hacia la propia institución. Actualmente, gran parte de los proyectos trabaja sobre "objetos externos". Otro grupo de investigaciones -cuyo peso representa la tercera parte de la masa vigente- focaliza en el campo de la educación superior y, finalmente, se puede identificar un tercer agrupamiento orientado a indagar "objetos mixtos". En este caso, se trata de proyectos abocados tanto al espacio interno de la universidad como al "afuera", a través de las diferentes líneas que los componen.

Gráfico Nº2
Objetos de estudio definidos por los proyectos de la FCH











En la actualidad, el Área Pedagógica-Filosófica es la que reúne mayor cantidad de proyectos (60%), frente a Lingüística y Comunicación (30%), Investigación sobre Prácticas Docentes (6,66%) y el Área Socio-Antropológica (3,34%). Sobre este punto, es interesante advertir los tres proyectos de las últimas dos áreas mencionadas, hasta hoy sin precedentes. Corresponde destacar también que estas investigaciones integran temáticas transversales a varias unidades académicas de la UNSL, habilitando cierta diversificación temática.


Gráfico Nº 3
Número de proyectos según área temática














Fuente: Secretaría de Ciencia y Técnica FCH


En relación con la presentación de informes y proyectos a inicios de 2014, se comparten algunos datos y señalamientos que ayudan a la reflexión. En diciembre de 2013 existían 24 (veinticuatro) proyectos propios de la FCH; 16 (dieciséis) de ellos finalizaban su ejecución y ocho (8) se encontraban en la mitad de su desarrollo. Todos debieron presentar el informe bianual o parte de avance (2012-2013) para someterse a un Comité de Evaluadores Externos. Los partes de avances fueron valorados satisfactoriamente, siendo el rasgo más destacado su Productividad, ya que 18 (dieciocho) calificaron como sobresalientes. No obstante, una observación realizada por diferentes evaluadores refirió a la pertinencia de la producción incorporada en el informe y su concordancia con el objeto de estudio de los proyectos. La inconsistencia temática llevó a la desestimación de algunas publicaciones y, en otros casos, motivó una clara objeción cuando un integrante de dos proyectos incorporaba la misma producción en ambos informes.

Por otra parte, la valoración de la Formación de Recursos Humanos mostró cierta dispersión: algo más de la mitad de los proyectos (54%) recibió la mayor puntuación (sobresaliente); 29% obtuvo "muy bueno" y casi el 17% fue calificado "bueno". La observación más frecuente de los evaluadores refirió a la concentración de la formación en manos de directores, sugiriendo implicar a otros investigadores del proyecto en la conducción o co-conducción de estos procesos.

Las nuevas presentaciones realizadas para la convocatoria 2014 también fueron evaluadas por un jurado externo según regula la ordenanza correspondiente. En este caso, si bien todas fueron aprobadas, los evaluadores hicieron señalamientos en varios sentidos, en particular, relacionados con debilidades en los resúmenes y sus traducciones al inglés, como también -en algunos casos- acerca del incorrecto uso de las normas APA para la citación bibliográfica. Estas recomendaciones fueron trabajadas desde la Secretaría de Ciencia y Técnica de la FCH con los directores afectados.

La composición de equipos de investigación

En comparación con el año anterior, 2014 acusó un incremento en la cantidad de miembros de la FCH involucrados en procesos de investigación. En términos absolutos, se registraron 371 (trescientos setenta y un) participantes en los 30 (treinta) proyectos vigentes, de los cuales la mayoría desempeña un cargo de profesor o auxiliar docente, lo que representa el 15% más que el año previo. De ese grupo, alrededor del 10% participa en dos proyectos, fenómeno más acentuado en docentes que pertenecen al Departamento de Comunicación. Por otra parte, corresponde señalar que se advierte un incremento en la cantidad de estudiantes y colaboradores externos que toman parte en las investigaciones.



















Fuente: Resolución CS Nº 29/15

Resulta interesante considerar los cargos que ocupan los directores de proyectos, como así también la dedicación que poseen en los mismos. De los 30 (treinta) proyectos en curso, 25 (veinticinco) están dirigidos por Profesores Titulares o Adjuntos Exclusivos. De la lectura de estos datos emerge una fortaleza indiscutible: la importante carga horaria que invierten en investigación quienes dirigen los procesos. Solamente un director posee una dedicación semi-exclusiva como docente; el resto reviste una situación de máxima carga (40 horas semanales), lo que implica una inversión de 20 (veinte) horas semanales en investigación, en la mayoría de los casos.















Fuente: Secretaría de Ciencia y Técnica FCH

Corresponde señalar que la conformación de los equipos de investigación y la distribución de integrantes no es homogénea. Algunos datos básicos ayudan a comprender esta aseveración: 12 (doce) proyectos concentran el total de los 38 (treinta y ocho) alumnos participantes, 11 (once) reúnen a los 20 (veinte) pasantes existentes, 14 (catorce) congregan a todos los colaboradores externos y sólo 3 (tres) cuentan con un asesor externo. A su vez, el número de integrantes por proyecto muestra amplia dispersión, oscilando en un rango entre 5 (cinco) y 39 (treinta y nueve) miembros. Como dato interesante, el promedio de integrantes por proyecto es de 12 (doce) personas y esta cantidad es la que posee gran parte de ellos.

La mayoría de los docentes de la FCH incorporados hasta el momento al Sistema de Incentivos se encuadra en los niveles más bajos de categorización. En porcentaje decreciente, es posible advertir una acumulación importante desde la Categoría V (35,1%), IV (28,2%) hasta la III (27,13%). Tal como puede observarse en el siguiente gráfico, la estructura resultante asume una forma piramidal, con nítido estrechamiento en la cúspide, correspondiente a los categorizados I (0,53) y II (9,04).

Gráfico Nº 4
Docentes categorizados en la FCH












Fuente: Secretaría de Ciencia y Técnica FCH

Es probable que a partir de los resultados de la convocatoria a incentivos recientemente cerrada (año 2015) esta figura se modifique. Cabe resaltar que las presentaciones efectuadas por los docentes de la FCH representaron casi el 13% del total de solicitudes ingresadas por la UNSL en esta convocatoria. Ello significa que esta unidad académica postuló un total de 86 (ochenta y seis) Curriculum Vitae que aspiran a categorizar o re-categorizar docentes dentro del sistema de incentivos, sobre un total de 671(seiscientos setenta y un) pedidos efectuados por la universidad.

Resulta interesante además conocer cuáles fueron las temáticas en las que se enmarcaron las recientes presentaciones. Se destaca con particular preponderancia el Área Educativa (75,58%) y en menor medida Literatura y Lingüística (20,9%) y Filosofía (3,84%)

Solicitudes de Categorización por Áreas (FCH)













Fuente: Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNSL-2015

Es importante recordar que la participación que tiene cada unidad académica en el sistema de incentivos incide en la distribución interna del presupuesto de investigación asignado a la universidad. Por otra parte, impacta también en el subsidio otorgado a cada Proyecto de Investigación Consolidado (PROICO), en tanto es un factor de ponderación.
Analizar la titulación de la planta docente también ayuda a comprender el estado de la investigación en la FCH. Sobre todo permite dar cuenta de la orientación asumida en la dinámica de formación, la incidencia en los procesos de categorización y el lugar ocupado por los docentes dentro de los equipos de trabajo. Ello demarca no solo decisiones y actitudes personales, sino también una práctica institucional activa.
Según los datos disponibles, en la FCH es posible distinguir tres grupos diferentes de docentes según su titulación, cada uno de los cuales compone aproximadamente un tercio del total.
Gráfico Nº5
Distribución de docentes según titulación en la FCH













Fuente: Secretaría de Posgrado de la FCH-UNSL - Agosto 2015

El primero representa al sector que tiene formación de posgrado (32,33%). Dentro de este grupo la distribución no es homogénea, ya que existe una base conformada por Especialistas (15,4%), una cantidad acotada de Magister (10,15%) y un porcentaje bajo de Doctores (6,8%) que alcanza a 18 (dieciocho) personas del total. El segundo grupo más numeroso contiene a los docentes que iniciaron carreras de posgrado y se encuentran en formación (36,85%). Esta fracción, sin duda, opera como fortalecedora del escenario prospectivo, al ser capaz de potenciar el desarrollo de la investigación y procurar un futuro más promisorio en las prácticas. El tercer grupo, representante del tercio porcentual restante (30,8%), está integrado por docentes con formación de grado y que, hasta el momento, no iniciaron procesos de formación de cuarto nivel.

Becas y Pasantías para quienes se inician en investigación

La posibilidad de obtener becas o pasantías constituye una estrategia valiosa para que alumnos y graduados inicien procesos de formación en el campo de la investigación.

La UNSL posee un sistema de Becas de Ciencia y Técnica organizado en tres categorías, de convocatoria anual: a) "Becas Estímulo en Investigación", destinadas a la finalización de estudios de grado, b) "Becas de Iniciación en Investigación", que procuran favorecer el inicio en carreras de posgrado, y c) "Becas de Perfeccionamiento" en estudios de posgrado, orientadas a la obtención del título de Magíster o Doctor.

Hasta la fecha, la FCH no ha tenido una participación importante en este sistema, excepto cuando albergaba otras carreras, en particular la Licenciatura en Psicología. No obstante, la evolución de los tres últimos años muestra una situación sostenida entre 2013 y 2014 (con el otorgamiento de sólo dos becas) y una leve mejora durante el año en curso, al obtener cinco becas los alumnos de la FCH. Corresponde señalar que en este trienio no hubo aspirantes a las Becas de Perfeccionamiento, hecho que nos invita a interrogar sobre el fenómeno.

Gráfico Nº6
Cantidad de becas obtenidas por la FCH en la UNSL












Fuente: Secretaría de Ciencia y Técnica de la FCH-UNSL


Es interesante marcar que en 2015 fueron presentadas ante la FCH 9 (nueve) solicitudes de becas; sin embargo, en el seno de la Comisión Asesora de Investigaciones (CAI) sólo 5 (cinco) calificaron y resultaron aprobadas. La desestimación de las cuatro restantes se originó como consecuencia del incumplimiento de aspectos básicos de la normativa reguladora. Este hecho permite pensar que existe cierto desconocimiento de la norma, por parte de los postulantes y de quienes se proponen como directores de beca.

Desde el ámbito de la FCH también se ofrecen becas a los estudiantes. Según consta en las normas aprobadas por el Consejo Directivo, estas asumen un doble formato: a) "Becas de Iniciación a la Investigación", con una duración cuatrimestral, que están orientadas a la inserción del becario en algún proyecto de investigación vigente; y b) "Becas de Avance y Finalización de carreras de grado", de extensión anual, destinadas a la conclusión de estudios de grado. Dentro de estas últimas, aquellas que se otorgan a estudiantes de Licenciatura siempre están vinculadas con tareas de investigación.

El siguiente gráfico permite visualizar las becas otorgadas durante tres semestres: dos de 2014 y el primero de 2015. Es oportuno recordar que las Becas de Iniciación, al ser cuatrimestrales, son convocadas dos veces al año, mientras que para las de Avance y Finalización se efectúa una sola convocatoria; para estas últimas, aquí solo incluimos información referida al ámbito de la investigación.

Gráfico Nº7
Cantidad de Becas otorgadas por la FCH













Fuente: Secretaría Académica FCH-UNSL- Agosto 2015


Otra política que emplea la Facultad para colaborar con la formación de investigadores es el régimen de Pasantías. Según lo previsto en la normativa vigente, se concretan dos convocatorias anuales para que los alumnos y graduados interesados puedan acceder a las mismas.

Entre setiembre de 2013 (considerando la última convocatoria anual) y el año 2014 (integrando las dos convocatorias previstas) fueron aprobadas 57 (cincuenta y siete) Pasantías para alumnos y graduados, quienes se insertaron en distintos proyectos de investigación, con temáticas focalizadas y una carga horaria de 100 (cien) horas. Por otra parte, durante la primera convocatoria del año 2015, se presentaron 32 (treinta y dos) solicitudes de pasantías, 20 (veinte) de ellas requeridas por estudiantes (62,5%) y las 12 (doce) restantes por graduados (37,5%). Los datos de la segunda convocatoria no se incluyen aquí, puesto que su cierre tuvo lugar en fecha posterior a la elaboración de este relevamiento.



Gráfico Nº8
Cantidad de Pasantías presentadas en la FCH (1º convocatoria)













Fuente: Secretaría de Ciencia y Técnica de la FCH-UNSL

Tal como estipula la normativa correspondiente, la CAI de la Facultad fue responsable de evaluar las presentaciones. Como resultado de ese proceso, de las 32 (treinta y dos) presentaciones efectuadas, 19 (diecinueve) resultaron aprobadas y están actualmente en vigencia (59,37%), 7 (siete) resultaron observadas (21,87%) y las restantes 6 (seis) rechazadas (18,76%). A partir de este resultado, se advierten algunos hechos que invitan a reflexionar, en tanto coinciden en sus rasgos generales con lo que ha sucedido en convocatorias anteriores.

a.        Puesto que en varios casos no se cumple con aspectos clave de la convocatoria, es posible señalar cierto grado de desconocimiento de la norma que regula las presentaciones.

b.        Suele ocurrir que las observaciones realizadas por la CAI no son debidamente consideradas; no hay consultas al respecto, ni se redefinen los aspectos señalados en la presentación inicial. Ello interroga acerca de la importancia que se le otorga a esta tarea.

c.        En la misma línea, algunos directores y pasantes otorgan un escaso sentido formativo a las pasantía de investigación, restringiendo su valor a un trámite administrativo y burocrático.

Es preciso señalar que la Ordenanza en cuestión (Nº 14/11) requiere modificaciones en algunos de sus aspectos sustantivos, para acentuar el caracter formativo de las pasantías.

4. Balances y propuestas: sistematización de la "II Jornada de investigación"

Para continuar con los procesos de intercambio y debate sobre la temática, el 16 de septiembre de 2015 tuvo lugar la "II Jornada de Investigación en la Facultad de Ciencias Humanas" con la participación de aproximadamente 80 (ochenta) personas (directores de proyectos, docentes investigadores, becarios alumnos, pasantes alumnos y graduados).

El encuentro orientó la reflexión hacia las debilidades/fortalezas comunes en la práctica investigativa, así como a la promoción de políticas específicas desde la Facultad. En este marco, el encuentro estipuló dos actividades principales. a- Una mesa de discusión a cargo de miembros de la CAI y de las Secretarias de Ciencia y Técnica (de la actual y anterior gestión de la FCH) que informó sobre el estado de la investigación en la unidad académica y cuyos resultados integran varios de los puntos que preceden a este apartado. b- Una instancia colectiva (denominada "investigadores en acción") encaminada a identificar las principales fortalezas y debilidades en las prácticas, mediante la discusión en grupos de trabajo. Un dato relevante es el nivel significativo de participantes que acudieron a las jornadas, dando cuenta del particular interés de la comunidad académica sobre esta función.

A continuación, se procura describir y dar sentido interpretativo a los resultados de la segunda actividad referida. Para ello, las producciones colectivas han sido reorganizadas en función de su proximidad temática, considerando categorías emergentes desde los ejes planteados para la discusión. Para sistematizar la información, partimos de considerar las diferentes menciones de los participantes (según fortalezas, debilidades y ejes transversales en las prácticas de investigación), para luego integrar los contenidos análogos y asignarles etiquetas provisorias, entendidas aquí como categorías sintéticas de sentido. A continuación, se presenta un gráfico que procura resumir los principales ejes identificados, referidos luego en detalle. Como puede observarse, existen ciertas continuidades respecto a la Jornada del año 2013, pero también sustanciales desplazamientos.

Sobre fortalezas y potencias

En principio, las fortalezas identificadas pueden ser organizadas según tres categorías generales: las modalidades de trabajo colectivo, el estado de la producción y formación, y los recursos disponibles y condiciones para la investigación.

La primera categoría fue preponderante en la cantidad de menciones. Remarca la potencia en las modalidades investigativas, dados ciertos procesos de articulación y desarrollo colectivo, así como la sistematicidad en los modos de trabajo y la existencia de experiencias, matrices y tradiciones del hacer que con el tiempo han cristalizado y perduran. Aquí, a modo de ejemplo, es posible recuperar algunas expresiones sintetizadas por los grupos de trabajo: "proyectos con matriz investigativa", "presencia de tradición, a pesar de las ausencias"; "reuniones sostenidas y periódicas entre líneas y equipos de trabajo"; "transitamos genuinos procesos de agregación", "micro experiencias de constitución donde se articulan de otra forma docencia, investigación y extensión".

Como segundo eje -y en continuidad con lo anterior-, algunos participantes remarcaron la transversalidad y pluralidad disciplinar, la multiplicidad de escenarios atendidos por los proyectos y los espacios de participación brindados a los jóvenes.

Mientras tanto, en referencia al último punto (las condiciones de trabajo), algunos ponderaron el alto porcentaje de docentes con cargos exclusivos, que en consecuencia pueden destinar buena parte de su agenda a tareas de investigación. En forma complementaria, también fue reconocida la disponibilidad de espacio físico para reuniones y encuentros, así como la existencia de la Editorial Universitaria para realizar procesos de difusión. Un factor atenuante de esta referencia es cierta imposibilidad para acceder a la efectiva publicación, dada la escasez de recursos, la falta de fomento para el uso editorial y la ausencia de convenios genuinos con otras editoriales. Finalmente, un factor externo positivo, relativo a los recursos disponibles, está constituido por los financiamientos concursables para investigación.


De debilidades y problemas

En un balance provisorio de las debilidades y problemas identificados, es posible referir tanto a aspectos macro-contextuales, relativos a las políticas de investigación vigentes, como a dimensiones institucionales, asociadas a la particular dinámica universitaria y sus lógicas de producción de saber. Los participantes evaluaron el impacto directo de estas condiciones en la vida universitaria, tanto como sus efectos en el contexto comunitario e institucional.

En términos relativos, es de notar la preponderancia de este tipo de menciones por sobre las fortalezas identificadas. Hasta cierto punto, esto podría estar dando cuenta de un estado de malestar en la comunidad académica, referente a las distancias percibidas entre las modalidades efectivas del ser/hacer/pensar y las exigencias de las políticas de investigación; pero del mismo modo, también refiere a las trasformaciones vigentes en los procesos formativos, así como a la disposición colectiva a enfrentar desafíos.

En este camino, desagregando las referencias de los participantes, encontramos que un punto predominante tuvo que ver con el análisis crítico de las políticas de investigación. Los criterios establecidos son percibidos como obligatorios, estrictos y poco flexibles como para poder contemplar la diversidad de intereses en los procesos de formación. Del mismo modo, se aludió a las dificultades para articular los tres pilares de la práctica universitaria: investigación, docencia y extensión. Este marco contextual genera obstáculos en la formación, produciendo desfasajes entre "el investigador formal y el real". Del mismo modo, impacta en las condiciones de los equipos. La amplitud y diversidad de grupos de trabajo, la sobrecarga laboral y el tiempo que insumen las tareas administrativas/burocráticas impiden la articulación genuina y sostenida en el tiempo. Asimismo, las dificultades en el trabajo asociativo (en y entre proyectos) impactan negativamente en los procesos de producción y en el vínculo posible con otras unidades académicas.

En relación con este eje, podemos recuperar algunas de las preguntas enunciadas: "¿para qué investigamos?", "¿qué nivel de compromiso existe con la práctica investigativa?", "¿cómo acompañar los procesos de formación?". En opinión de algunos participantes, el "aislamiento" como lógica individual es lo que predomina en la construcción de relaciones con el adentro y el afuera. Esto está directamente asociado a otra problemática: el tipo de identidad asociada al investigador, la perspectiva de su accionar y el horizonte de las prácticas posibles. La "repetición" de las publicaciones, con poca variación en el tiempo, constituye una práctica reiterada y significada como negativa por los docentes, aunque también es justificada por algunos como respuesta frente a las exigencias desbordantes del sistema. En un sentido similar, se cuestionan otros aspectos referentes a las condiciones de producción: la restricción al financiamiento de proyectos, los altos aranceles para publicar libros y asistir a congresos, así como los viáticos exiguos asociados.

Todas estas debilidades llevaron a los diferentes grupos a problematizar la divulgación científica y la transferencia de conocimiento. "¿Cuál es el vínculo con la comunidad en este proceso?", "¿qué uso/utilidad tienen los resultados obtenidos?", son algunas de las preguntas que interpelaron a los grupos de trabajo desde su lugar como docentes en la universidad pública. Esto plantea a su vez el problema de la difusión de resultados, tanto en la unidad académica como hacia la comunidad y otras instituciones significativas.

Ejes de problematización y retos fundamentales

En continuidad con el punto anterior, los grupos identificaron diferentes ejes problemáticos de naturaleza transversal. Los mismos constituyen aspectos que, de ser confrontadas, permitirían modificar las modalidades vigentes de la práctica investigativa.

Por un lado, los participantes refirieron a la necesaria articulación entre el hacer/pensar universitario y la comunidad. Algunas de las menciones destacadas en este sentido fueron las siguientes: "ofrecer a la sociedad una mirada sobre la realidad", "pensar la investigación desde las necesidades reales de la sociedad", "interpretar conocimientos partiendo de demandas", "fijar líneas prioritarias que tengan en cuenta el contexto inmediato". En proximidad, plantearon también la importancia de repensar los marcos de reflexión/acción, tanto desde el marco de "la identidad del investigador de Ciencias Humanas", como desde "la praxis de la propia carrera en la trama de la neo-globalización" y "la memoria de la propia Latinoamérica".

Por otro lado, un núcleo menos definido agrupó una serie de requerimientos, relativos a la posibilidad de democratizar la investigación, fomentar la construcción de colectivos, vínculos, redes, y pugnar por el acceso a recursos de financiamiento. En este contexto, fue planteada la disputa por ciertos marcos que definen las políticas de investigación, mediante una orientación que logre "frenar la burocracia del sistema a la hora de abordar investigaciones sobre temáticas nuevas", así como enfrentar las contradicciones y trabas instaladas por la "política de incentivo a la investigación".

5. Acciones prospectivas: para una dinámica activa en la investigación

En lo que resta de estas páginas, es importante puntualizar una serie de acciones que desde la Secretaría de Ciencia y Técnica y otras unidades de gestión pertenecientes a la FCH, se están realizando con el propósito de optimizar y potenciar la investigación. Entre las más destacadas, corresponde señalar las siguientes:

a.        Aportes al Plan de Mejora de la Función Investigación. A partir del proceso de autoevaluación y del Informe de Evaluación Externa de la Función I+D+I de la UNSL realizado en 2013-2014, surgió la posibilidad de organizar un Plan de Mejora orientado a la optimización de la investigación. En este sentido, desde la FCH se realizó una propuesta de intervención focalizada, buscando intervenir en el plan institucional global en función de ciertos núcleos débiles detectados. En particular, se acentúan componentes referidos a: posgrados y vínculos interinstitucionales, equipamiento, seguridad e higiene.

b.        Modificación de la Ord. Nº 14/11-Formación de Investigadores. En el seno de la CAI se elaboró un anteproyecto de modificación referida a pasantías, presentada ante el Consejo Directivo en diciembre del año 2014, sugiriéndose ajustes semejantes para las pasantías académicas y de extensión.

c.        Cobertura de Seguro para miembros de equipos de investigación- Mejora de las condiciones de trabajo. Desde el año 2014 existe una cobertura del seguro de riesgo laboral para los colaboradores externos, graduados y docentes jubilados que desarrollan actividades de investigación.

d.        Trabajo colaborativo con otras instituciones desde la investigación. En el marco de la actual gestión de la Facultad y la UNSL, fueron celebrados diferentes Convenios y Actas Complementarias. Entre ellos es posible destacar, para el presente año 2015, 9 (nueve) casos que implican a: la Universidad de Cauca (Colombia), Universidade Federal Rural Do Rio de Janeiro (Brasil), Universidad de la República (Uruguay), Universidad Distrital "Francisco José de Caldas" (Bogotá, Colombia), Regional Buenos Aires-Universidad Tecnológica Nacional, Universidad Nacional de Río Cuarto, y la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación-Universidad Nacional de la Plata.

En esta línea está en vigencia la investigación "Consenso del Sur 2014- 2015", referida a la evaluación de impacto de experiencias de inclusión educativa en la Argentina contemporánea. La misma es llevada adelante por la UNSL, a través de la FCH, con la participación de docentes investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto y la Universidad Nacional de Entre Ríos.

También es de destacar la activa participación en la "Investigación evaluativa de carreras de profesorados en el marco de ANFHE" (Asociación Nacional de Facultades de Humanidades y Educación). La FCH, a través de su Secretaria de Ciencia y Técnica, es responsable en co-autoría de la elaboración del Proyecto "Construcción de un modelo de evaluación para las carreras de Profesorado. Experiencia piloto de investigación evaluativa de Profesorados en Letras", proponiéndose como una alternativa a la política evaluativa de la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria). El Proyecto fue aprobado por el Plenario de ANFHE y es ejecutado en seis unidades académicas pertenecientes a la Universidad Nacional de Jujuy, Universidad Nacional de Misiones, Universidad Nacional de Catamarca, Universidad Nacional de Córdoba, Universidad Nacional de Río Cuarto y Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

e.        En el marco de los desafíos ya puntualizados y con la intención de integrar diferentes propuestas, la CAI y la Secretaría de Ciencia y Técnica de la FCH se propone llevar adelante el I Encuentro Regional de Investigación en Ciencias Humanas y Sociales "Políticas de Investigación y Formación de Investigadores en la Región. Acuerdos y Desafíos". El aludido encuentro se desarrollará en la FCH de la UNSL los días 30 de junio y 1 de julio de 2016, esperando contar con la participación de docentes investigadores de diferentes unidades académicas locales y nacionales. Tendrá como objetivos principales: generar espacios de discusión sobre las experiencias de formación de investigadores en Ciencias Humanas y Sociales; habilitar el debate y la reflexión sobre el trabajo en redes, en el marco de los proyectos de investigación en curso; y promover acuerdos para gestar políticas institucionales de la región sobre la transferencia de conocimiento en estas áreas.

Palabras de cierre

A través del recorrido efectuado hasta aquí, se intentó puntualizar en algunos antecedentes y datos estructurales que informan sobre el estado actual de la investigación en la FCH de la UNSL. Los cambios revisados, las prácticas de investigación identificadas y la divulgación de las políticas vigentes, procuran ser un aporte inicial para la reflexión y la discusión. En este sentido, se afirma la importancia de interrogar y a la vez afrontar las problemáticas actuales en formación, tanto en un nivel individual como colectivo, así como las políticas institucionales, la perspectiva sobre la investigación y su horizonte posible, a efectos de lograr una mayor sinergia entre la formación de investigadores y el desarrollo de proyectos. En este debate, la comunidad académica debe ocupar un lugar central, como actor y verbo de su acción.

Notas

*Agradecemos especialmente a Gabriela Gasquez y Liliana Guzmán, quienes colaboraron en el registro y sistematización de la información contenida en la cuarta sección.
1.-En particular, brindados por la Secretaría de Ciencia y Tecnologíade la UNSL, la Secretaría de Ciencia y Técnica de la FCH y la Secretaría de Posgrado de la FCH-UNSL. Del mismo modo, se recuperan aportes de diversas normas institucionales -Ordenanzas y Resoluciones aprobadas por el Consejo Superior de la UNSL y el Consejo Directivo de la FCH-.

2.- Los Proyectos de Investigación pueden ser de dos categorías: Proyecto Consolidado (PROICO), conformado por grupos reconocidos por su actividad científica en el ámbito de la Universidad, y Proyecto Promocionado (PROIPRO), integrado por grupos recientemente constituidos (Art. 2º Anexo I, Ord. CS Nº 28/99)

3.- Según la normativa vigente, Ord. CS Nº 28/99 y 39/08.

4.-  Ver Ord. CS Nº28/99 y Ord. CS Nº49/ 00.

5.- Según prevé la Ord. de CS Nº 54/12

6.- Reguladas por la Ord. CD Nº 03/11.

7.- La Ord. CD Nº 14/11 regula el sistema de pasantías en la FCH; su Anexo I establece las pautas básicas que encuadran las actividades de investigación.

8 .- Según lo previsto por Ord. CD Nº 14/11,

9.-  Comité de Evaluación Externa (CEE) convocado por el Programa de Evaluación Institucional (PEI) de la Subsecretaría de Evaluación Institucional, dependiente de la Secretaría de Articulación Científico Tecnológica del MinCyT (Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva).

10.- La propuesta presentada atiende a diferentes desafíos, objetivos y líneas de acción. La intervención requerida (que sin duda debe ser articulada y debatida globalmente) está orientada a atender los siguientes aspectos clave. a) Seguridad e higiene: salidas de emergencia en el edificio del IV Bloque; acondicionamiento del ascensor; funcionamiento del sistema eléctrico; accesos a lugares de trabajo; funcionamiento adecuado del suministro de agua en baños del IV Bloque. b) Equipamiento: informático básico para los Proyectos de Investigación; dotación a los departamentos de kits básicos con recursos tecnológicos para uso colaborativo; instalación de equipos de teleconferencias en aula virtual; adquisición de software para procesamientos información cualitativa. c) Posgrados: creación de un Trayecto de Formación de Posgrado en Investigación; experiencias de intercambio con otras universidades latinoamericanas. d) Vínculos Interinstitucionales: desarrollo de un evento científico regional.

11.- Aprobada por la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación (Res. Nº 208/13 SPU).


Bibliografía citada

Mancovsky, V.; Moreno Boyardo, G. 2015. Formación para la investigación en el posgrado. Colección Universidad. Buenos Aires: Editorial Noveduc.

Wainerman, C.; Di Virgilio, M. M. (Comp.) 2010. El quehacer de la investigación en educación. Buenos Aires: Editorial Manantial.

Normativas consultadas

-        Ordenanza CS Nº 28/99- UNSL-
-        Ordenanza CS Nº 49/00 -UNSL-
-        Ordenanza CS Nº 39/08.-UNSL-
-        Ordenanza CS Nº 54/12- UNSL-
-        Resolución Nº 208/13 - SPU- ME-.
-        Ordenanza CD Nº 03/11.FCH-UNSL
-        Ordenanza CD Nº 14/11.FCH-UNSL