La evaluación de los aprendizajes como mecanismo regulador de la selección de sujetos en la comunidad universitaria

The evaluation of learning as a regulating mechanism of subject selection in the university community

Arce, Adriana Alejandra (1) (arceadrianaalejandra@gmail.com)
Facultad de Ciencias Humanas. Universidad nacional de San Luis. Argentina


Resumen
El presente trabajo tiene como finalidad, contribuir a reflexionar sobre el lugar que ocupan las prácticas evaluación de los aprendizajes en la Universidad como uno de los mecanismos de legitimación del saber. En sí misma, representa una fuente inagotable de análisis y discusiones diversas, por las implicaciones e influencias que tiene en la vida de las personas y de las instituciones que son atravesadas por ella.

El relato de la comunidad Omaha, elaborado por Margaret Mead, resultó un disparador interesante para analizar las implicancias de la evaluación de los aprendizajes en la universidad, en relación a los saberes de distintos sectores sociales.

Recuperando algunas categorías como saber de clase, saber de élite y saber popular, se avanza a establecer líneas de continuidad con el saber académico, intentando visibilizar que función cumple evaluación de los aprendizajes cuando se constituye como un elemento de legitimación a través de la selección.

Palabras claves: evaluación- aprendizaje- selección- saber- universidad
           
Abstract
The present work contributes to the reflection about the role of the learning evaluation practices in the university as one of the mechanisms of knowledge legitimacy.
The evaluation in itself represents an endless source of analyses and discussions because of its implication and influence on people and institutions.
The story of the Omaha community, elaborated by Margaret Mead, was an interesting trigger to analyze the learning evaluation implications at the university level in relation to the knowledge of different social sectors. Considering some categories such as class knowledge, elite knowledge and popular knowledge, this work progresses to establish a continuous line with the academic knowledge, trying to show the function of the learning evaluation when it is constituted as a legitimacy element through the selection.

Keywords: Evaluation - Learning- Selection - Knowledge - University



Introducción
La evaluación de los aprendizajes en la Universidad, ha desempeñad a largo de la historia de la educación distintas funciones, según se oriente a la selección de los sujetos o a favorecer los aprendizajes a través de mejorar las prácticas de enseñanza.

En el contexto actual, constituye es un tema que adquiere vigencia porque representa una fuente inagotable de discusiones diversas por las implicaciones e influencias que tiene en la vida de las personas y en las instituciones de educación superior.

La evaluación de los aprendizajes, no siempre fue un aspecto polémico y controvertido en las prácticas de enseñanza de quienes se problematizan sobre la educación. Cuando se encontraba ligada a la práctica de enseñanza, la misma estaba destinada a lograr más y mejores aprendizajes, no se concebía como un mecanismo de regulación a través de la selección sino como parte del proceso.

Desde el momento de distanciamiento de las prácticas de enseñanza, muchos de los aspectos que componen a la evaluación de los aprendizajes toman sentido en sí mismos, y transforman su finalidad inicial adquiriendo una lógica particular y transformándola en un instrumento de selección.
Teniendo en cuenta que, con el tiempo la evaluación de los aprendizajes fue adquiriendo características referidas a la selección de los sujetos; que es una práctica que se ha extendido y trasciende las escuelas, implicando a todos aquellos ámbitos institucionalizados que tienen como finalidad la distribución de conocimientos y que existe una incipiente investigación del tema en las Universidades; en este trabajo se plantean dos interrogantes para problematizar la función que cumple la evaluación en la comunidad universitaria.

En primer lugar es importante preguntarse sobre: el papel que ocupa la evaluación de los aprendizajes en la inclusión de distintos sectores sociales y en segundo lugar ¿Cómo gravitan los saberes de clase en la evaluación de los aprendizajes para el ingreso, permanencia y el egreso en la universidad?

Como elemento que permite pensar el primer interrogante, a la vez como generador potencial de algunos planteos en el segundo, se toma el relato de Margaret Mead(2) sobre la valoración de los sujetos y la posesión de determinados saberes que garantizan la conservación de una clase social en el poder.

Para abordar el segundo interrogante, se utilizan algunas categorías de Bourdieu (1964) para problematizar las posibilidades reales de acceso que tienen los sujetos pertenecientes a sectores populares en un ámbito educativo que privilegia la posesión de un determinado capital cultural.
En ese sentido, las categorías referidas al saber de clase, la cultura libre como aquellos conocimientos y experiencias pertenecientes a la élite y que se han constituido como universales invalidando otros saberes de clase, permiten pensar la función que cumple la evaluación como mecanismos tendiente a consolidar líneas de continuidad o fractura entre saberes y clases.

En el campo de la Pedagogía y de la Sociología de la Educación mucho se ha investigado sobre las posibilidades y limitaciones que implica pertenecer a una clase social u otra, ser mujer u hombre en cada estrato, ser letrado o solamente haber tenido acceso limitado al capital cultural considerado valioso y cómo incide esto en el acceso a los ámbitos de educación superior. Algunos de estos planteos serán tenidos en cuenta en este trabajo para problematizar el papel de la evaluación de los aprendizajes en la universidad y el lugar que desempeña como mecanismo de conservación social o de transformación.

1.- El Lugar de la evaluación de los aprendizajes en las comunidades universitarias: cuando la pertenencia de clase determina la veracidad de la visión.

Tal como se había señalado previamente, para pensar en las posibilidades reales de ingreso que los sectores populares tienen a la universidad, se tomará como referencia el relato que Margaret Mead (1964) realiza sobre los hechiceros en la comunidad Omaha. El relato se cita a continuación para luego utilizar algunos de los aspectos del mismo y problematizar componentes y características de las prácticas de evaluación universitaria.

"Entre los indios de Norteamérica, el comportamiento del visionario era altamente refinado. El joven que no había ´elegido todavía una visión´ era habitualmente enviado a escuchar numerosos relatos de las visiones que habían tenido los demás hombres, relatos que describían en detalle el tipo de experiencia que debía considerarse como una ´verdadera visión´ y el tipo especial de circunstancia (…) que daba validez a un encuentro sobrenatural y que, en consecuencia, confería al visionario el poder de cazar, de llevar adelante una empresa guerrera y así sucesivamente.

Así entre los Omaha, a pesar de que los relatos no daban detalles sobre lo que habían visto los visionarios, un examen más en profundidad hacía percibir claramente que la visión no era una experiencia mística democráticamente accesible a cualquiera que la buscara sino un método cuidadosamente obtenido para conservar para ciertas familias la herencia de la pertenencia a la sociedad de los hechiceros.

En principio, la entrada a la sociedad estaba validada por una visión libremente buscada, pero el dogma según el cual la visión era una experiencia mística no especifica que todo joven podía buscar y encontrar, estaba contrabalanceado por el secreto muy cuidadosamente guardado, referido a todo lo que constituía una verdadera visón. Los jóvenes que deseaban entrar en la sociedad del poder debían retirarse en soledad, ayunar, regresar y contar sus visiones a los ancianos, todo para que se les anunciara, sino eran miembros de las familias de élite, que su visión no era auténtica"

Es posible recurrir a algunos componentes de la prueba que debían sortear los hechiceros para dar cuenta de una verdadera visión, para reflexionar sobre  las instancias de evaluación de aprendizaje que los/as estudiantes deben sortear para poder pertenecer al ámbito de la academia. Para iniciar este análisis se recurre a algunos interrogantes didácticos en torno a esta práctica como lo son para qué se evalúa, qué se evalúa, cómo se evalúa, quiénes son los sujetos evaluados y evaluadores y, el método que se privilegia de enseñanza, ya que los mismos permiten establecer relaciones entre el relato de la comunidad Omaha y la comunidad universitaria.

Con respecto al ¿para qué se evalúa?, en las comunidades Omaha la evaluación tenía un fuerte carácter selectivo y conservador ya que, cumplía la función de perpetuar los mecanismos de selección que garantizaban el ingreso de ciertas familias- acomodadas- a la sociedad de hechiceros. En la universidad, esta función encuentra correlato en la evaluación educativa, porque es el dispositivo que determina el ingreso y la permanencia de determinados sujetos a la universidad, basándose fundamentalmente en conocimientos validados por una determinada clase social, que no necesariamente se encuentran distribuidos equitativamente, ni construidos colectivamente sino que se consolidan sobre la base de la negación de otros saberes de clase.

En lo relativo a ¿cómo se evalúa?, los jóvenes que querían ser hechiceros debían escuchar numerosos relatos, retirarse en soledad y elaborar una visión propia que luego debía ser contada a los ancianos. De igual manera en la universidad los estudiantes deben pasar un tiempo prolongado escuchando visiones de la realidad, retirarse en soledad y exponer una "visión propia" que no se aleje sustancialmente de lo que se ha escuchado sí se quiere superar la evaluación.

En cuanto al método de enseñanza, el joven que no había elegido una verdadera visión era enviado a escuchar numerosos relatos, delimitando una metodología verbalista, donde el rol protagónico estaba destinado a los ancianos mientras los aprendices debían memorizar parte del relato. Históricamente en las universidades ha prevalecido figura de la clase como Cátedra donde el poder se concentra en el docente y el estudiante ocupa un rol pasivo. La verbalización y la memorización son cualidades específicas de este formato.

En torno a los sujetos evaluados, en el relato nada se dice acerca de quienes podían participar de esta evaluación, lo que permite pensar que todo aquel joven que lo deseara podía exponer su visión. La selección no se encuentra en la restricción en la convocatoria a esta instancia, sino en el juicio que se hacía de la visión y la pertenencia de clase. Citar textualmente ayuda a comprender lo que se expresa "Los jóvenes que deseaban entrar en la sociedad del poder debían retirarse en soledad, ayunar, regresar y contar sus visiones a los ancianos, todo para que se les anunciara, sino eran miembros de las familias de élite, que su visión no era auténtica". Dos de los pilares que históricamente han constituido la lucha universitaria argentina son "la gratuidad "y el "acceso irrestricto"; de igual manera que los jóvenes Omaha, en las universidades públicas "todo joven puede participar de la evaluación".

Dice  Sarlo (2011) respecto a la educación universitaria Argentina: "Estamos acostumbrados, en cambio, a contar con una universidad voluntarista, donde prevalecen los que tienen increíbles reservas de esfuerzo; una universidad marcada por el origen social, donde eligen qué quieren estudiar aquellos cuyos padres les pagan veinte años de educación, y una universidad donde el resto va donde puede, llevado por modelos del mercado, por el imaginario adolescente, por el déficit de una cultura científica en las etapas anteriores. La universidad es gratuita sólo en el sentido en que no se paga matrícula. Pero es un lugar poco igualitario para elegir y permanecer allí".

En lo referido a los sujetos evaluadores en la comunidad Omaha los ancianos son los encargados de juzgar y resguardar la visión para que sólo algunos sujetos accedan al mundo místico. En la comunidad universitaria que se caracteriza por ser gerontocrática, las instancias de evaluación se encuentran custodiadas por sujetos con características similares.

En consideración a ¿qué se evalúa?, en la comunidad Omaha para ingresar al mundo místico, el joven debía dar cuenta de una visión que representará a la "verdadera visión". En este contexto la élite se aseguraba la reproducción, poseyendo el secreto muy cuidadosamente guardado sobre todo lo que constituía una "verdadera visión". La posesión de la misma se encontraba determinada por participar en determinados ámbitos y pertenecer a la clase que posee el secreto; lo que facilita la construcción de algunas representaciones de lo que se consideraría válido.

Siguiendo este análisis, podría desprenderse que algunos sujetos evaluados en la universidad están en mejores condiciones que otros de sortear estas instancias porque cuentan con ciertas herramientas materiales y culturales que facilitan superar las instancias de evaluación.

Pertenecer a determinado sector, poseedor de la visión "validada", participar de la cotidianidad donde se reproducen saberes, experiencias y conocimientos considerados elementos sustantivos de la visión, ser parte de la clase de donde proviene el evaluador y donde se socializa la misma de manera espontánea, genera mecanismos de conservación y reproducción.

El problema de la evaluación es complejo porque como toda práctica política y social, implica valoraciones y posicionamientos reflejo de cómo se concibe el mundo, el aprendizaje, los sujetos, la enseñanza, el conocimiento, la igualdad y la transformación de la realidad. Cuando la definición de lo que es verdadero queda en manos de algunos y no es discutida por todos implicará, mayoritariamente, la conservación de las estructuras de poder, asegurando la selección y la conservación.

Algunas relaciones surgidas en esta primera parte permiten pensar qué papel juegan los saberes de clase a la hora de que la evaluación se oriente hacia la aprobación o desaprobación de las instancias que habilitan el ingreso, la permanencia y egreso a la comunidad universitaria.
Cuando los saberes provenientes de las clases populares son desestimados y no constituyen parte esencial de la visión validada, la evaluación de los aprendizajes actúa como un mecanismo de selección. Es importante aclarar que no se trata de distribuir los saberes considerados valiosos por un sector, sino de recuperar la riqueza e importancia de los saberes provenientes de otros.

2.- El saber de clase como obstáculo o posibilidad en las evaluaciones de los aprendizajes en la comunidad universitaria.

Considerando que el saber de clase, implica una forma particular de vincularse con el ámbito universitario, es importante analizar el lugar que estos saberes ocupan en las instancias de evaluación de los aprendizajes, en la medida que ellos constituyen un mecanismo que define la pertenencia o no la universidad.

El saber de clase, según Heller (1991:317), consiste en "el conjunto de representaciones y formas simbólicas que se producen y reproducen al interior de un grupo social" agrega que los constituyen "la suma de nuestros conocimientos sobre la realidad que utilizamos de un modo efectivo en nuestra vida cotidiana". Estos saberes tienen una lógica interna que construye un sistema simbólico determinado, que involucra ciertos hábitos y representaciones básicas ajustadas a las condiciones sociales. Se conforman a partir de las respuestas inmediatas a las exigencias de la vida, las estrategias destinadas a la mantención y superación del estatus social y a las valoraciones que pretenden constituirse como legítimas para toda la sociedad (Robles: 2008: 14).

El saber popular refiere al conjunto de conocimientos, interpretaciones y sistemas de comprensión que producen y actualizan los sectores subalternos de la sociedad (una comunidad) para explicar y comprender su experiencia (Martinic, 1985). Este tipo de saber; compuesto por una constelación de conocimientos, creencias, valores y símbolos es plenamente descifrable por la comunidad (Leis, 1989); proporciona una cosmovisión que le otorga identidad y coherencia a los sectores subalternos que los han creado y los utilizan en su cotidianidad (Enríquez y Figueroa, 2014).

En esta misma línea de pensamiento Lopes Da Silva (2006: 4) presenta un mayor nivel de especificación en torno al saber popular diciendo que "…surgen de muy diversas experiencias de vida y formas de conocer el mundo que se producen fuera de los espacios formales de educación, es decir, que son heredados o tienen su origen en los medios populares, en los movimientos sociales y/o en los ámbitos religiosos, étnicos, asociativos con intenciones de ciudadanía, de resistencia cultural o de ´negociaciones simbólicas´. Se trata de saberes que contribuyen al desarrollo de todas las potencialidades y dimensiones del ser humano (subjetivas, biopsicosociales, de edad o generacionales, de género, de etnia, de ética, de especialidad, de relación con lo sagrado, etc.)… se producen desde la experiencia individual y dan forma a distintas identidades" (3).

    El saber de la clase de élite, que coincide con la denominación de "cultura libre" que realizan Bourdieu y Passeron  (1964) y que se constituye como "el saber hegemónico", hace referencia a la familiaridad que tienen los sujetos pertenecientes a esta clase con ciertos conocimientos y experiencias. Los mismos se adquieren por la posibilidad de frecuentar regularmente teatros, museos, conciertos, etc., dotándolo de un conocimiento específico que habitualmente los sujetos de las clases subalternas no poseen. Y que como se verá más adelante tiene más peso para favorecer el acceso en los ámbitos universitarios. La funcionalidad de este saber de clase no sólo se mide por una apropiación en sí misma sino en el impacto que tiene en los ámbitos educativos y específicamente en el mundo académico.

La Universidad suele privilegiar el saber de la clase alta, el saber proveniente de la cultura libre, debido a que  encuentra líneas de continuidad con el saber académico. Define el saber de este sector como deseable, validando la parcialidad y negando el saber popular.

En ese marco institucional la evaluación se constituye en un mecanismo de selección que, resguarda el orden social en beneficio de aquel  sector que posee la cultura de élite.













El saber popular, por tener una naturaleza y una estructura diferente, no es un tipo de conocimiento que la universidad enseñe, y por los tanto lo sujetos que lo construyen y producen encontrarán mayores obstáculos que aquellos que poseen el saber que tiene continuidad con la academia.
De esta manera la cultura libre es un aspecto que influye notoriamente en la pertenencia a la comunidad universitaria, los sujetos provenientes de las clases desfavorecidas deben realizar distintos mecanismos adaptativos que pueden llevar a un proceso de doble enajenación encarnado en el sentimiento de extrañeza.

La Universidad ha elegido el camino más corto, la conservación de su prestigio a través de la selección por la exclusión, pero el más costoso para los sujetos populares, modificarse para pertenecer y egresarse exitosamente al costo de dejar de ser.

Algunas conclusiones parciales o parcializadas:

Arribar a conclusiones ha sido una tarea ardua debido a que no se pueden encontrar respuestas únicas y cerradas a los interrogantes que orientaron las reflexiones, tampoco es intención que este trabajo se oriente en ese sentido. Dejarlo sin algunas consideraciones finales tampoco es esperable; por lo que se realizan las siguientes aproximaciones a un posible cierre.

A partir de los aspectos analizados no es posible arribar a conclusiones contestando los interrogantes por separado. Las apreciaciones sobre ¿Qué papel ocupa la evaluación de los aprendizajes en la inclusión de determinados sectores sociales y Cómo gravitan los saberes de clase- en la evaluación de los aprendizajes para la Universidad?; se encuentran intrínsecamente relacionados.

Es posible considerar que el ingreso a la educación superior no consiste sólo en la posibilidad de sortear con éxito el recorrido educativo previo, sino en poseer además un capital económico y cultural que permita resolver de manera "satisfactoria" los distintos mecanismos de selección social encarnados en las prácticas evaluativas. Cuando los conocimientos que se priorizan en la Universidad encuentra líneas de continuidad con la cultura élite, los mecanismos de evaluación que se ejercen se orientan hacia la conservación y la selección de un saber de clase.

Tratando de evitar determinismos extremos, ya que las situaciones y los sujetos son particulares y resisten a las generalizaciones, se desprende de los planteos realizados que los estudiantes se vinculan de manera desigual con el saber académico, según los sectores sociales al que pertenezcan; debido a que pertenecer a una clase social u otra puede potenciar u obstaculizar la apropiación.

Cuando existen líneas de continuidad entre un saber de clase y lo conocimientos valorados en la Universidad, los sectores que lo posean encontraran mayores posibilidades de sortear las instancias  y mecanismo de evaluación. Mientras que aquellos sectores que poseen un conocimiento que no la encuentran, vivirán estas situaciones de manera mucho más compleja.

Las desigualdades reproducidas en los ámbitos académicos no pueden superarse, solamente  permitiendo el acceso a un saber de clase determinado, sino se potencia y valoriza los saberes de las clases populares. Una vez resulto este nudo problemático se pueden pensar en prácticas evaluativas más justas. Pensar de este modo, supone una transformación sustantiva de  la Universidad, en tanto implica cambios, epistemológicos, didácticos, políticos y hasta de valoración.


Notas
1.- Especialista en Educación Superior, docente e investigadora de la Universidad Nacional de San Luis
2.- Reproducido por BORDIEU, P.; PASSERON, J. (2004) en "Los herederos. Los estudiantes y la cultura". Bs. As. Siglo XXI editores. Primera edición francesa: 1964  Margaret Mead, Continuities in cultural evolution. En: Bourdieu Pierre y Jean- Claude Passeron "Los herederos. Los estudiantes y la cultura. Bs. As. Siglo XXI editores. Primera edición francesa: 1964.
3.-  Nota del Diario La Nación, disponible en http://www.lanacion.com.ar/1347056-la-universidad-de-las-desigualdades

Bibliografía:
-    BORDIEU, P.; PASSERON, J. (2004). Los herederos. Los estudiantes y la cultura. Bs. As. Siglo XXI editores. Primera edición francesa: 1964.
-    ENRIQUEZ, P y FIGUEROA, P. (2014): Escuela de sectores populares. Notas para pensar la construcción de contenidos escolares desde el saber popular y el académico científico. Miño y Dávila. Buenos Aires
-    LOPES DA SILVA, J. (2011): Una reflexión sobre el saber popular y su legitimación. Revista digital: Decisio: Saberes para la acción en educación de adultos. CREFAL. Disponible en: www.crefal.edu.mx/decisio/images/pdf/deciso última consulta marzo de 2017.